La dosificación del cannabis medicinal

DosisCannabis

Una de las dudas más frecuentes de las personas que empiezan a tomar cannabis medicinal para tratar alguna dolencia o patología es la referente a la dosificación.

Cuando hablamos de fármacos convencionales la cosa está bastante clara, pero en cuanto al cannabis medicinal no pasa lo mismo. Establecer una dosificación precisa aplicable a todos los pacientes en función de la enfermedad a tratar es prácticamente imposible pues, entre otros factores, la sensibilidad a los efectos de los cannabinoides es diferente en cada persona.

Además, debemos tener en cuenta que cuando hablamos de cannabis medicinal, hablamos de una combinación de cannabinoides y terpenoides que, en función de las proporciones en que se encuentren en cada variedad de planta, tendremos un producto resultante adecuado para una enfermedad u otra. Por lo tanto, tenemos variedades que son perfectas para tratar problemas de insomnio o ansiedad, mientras que otras son ideales para tratar depresiones y elevar el estado de ánimo.

Dicho esto, no es de extrañar que el problema principal del consumo de marihuana con fines terapéuticos sea definir la dosis adecuada para cada uno. ¿Cuál es la solución? Realizar tratamientos completamente individualizados.

La Individualización del Tratamiento

Cada paciente tendrá una dosis que será la que mejor se ajuste a su problema de salud y que dependerá de:

  • El propio paciente (su sensibilidad y metabolización de los diferentes cannabinoides y terpenoides)
  • El producto utilizado
  • La vía de administración elegida (oral, sublingual, vaporizada…).

Para encontrar la dosis adecuada el protocolo es el siguiente: empezar con dosis bajas e ir aumentando progresivamente hasta encontrar la dosis que mejore los síntomas sin producir efectos secundarios no deseados.

Es importante respetar los ritmos necesarios para establecer la dosis correcta. Aumentos demasiado rápidos de las dosis provocarán efectos secundarios que muchas veces llevarán al rechazo del tratamiento por parte del paciente, mientras que si el aumento de la dosis es excesivamente alargado en el tiempo, la falta de efectividad hará que el paciente abandone el tratamiento ante la aparente falta de eficacia del mismo.

Así pues, la dosificación siempre es individualizada y se fija en función de la valoración tanto del paciente como del especialista que le haga el seguimiento.

Lo recomendable es que los pacientes que no tienen experiencia previa con el cannabis, y es la primera vez que lo consumen con fines terapéuticos, empiecen por dosis muy bajas para ir valorando los efectos e interrumpir el tratamiento en el caso que se presenten efectos secundarios no deseados.

Cuando la administración se realiza a través de tinturas, extracciones o aceites, lo ideal es empezar con una gota, esperar 30 minutos, valorar el efecto e ir aumentando la dosis progresivamente hasta lograr el efecto deseado. Es decir, la secuencia sería la siguiente:

  • Ingerir 1 gota
  • Esperar 30 minutos
  • Valorar efecto.
  • Ingerir 2 gotas
  • Esperar 30 minutos
  • Valorar efecto
  • Y así progresivamente hasta conseguir el efecto requerido.

En el caso de que se consuma fumado (la vía de administración menos recomendada para el uso medicinal) o inhalado, deberá hacerse lentamente, esperando unos minutos entre bocanadas o inhalaciones. En cuanto al consumo a través de productos comestibles (por ejemplo, galletas, brownies, etc) lo recomendable es esperar un mínimo 30-60 minutos entre bocados para medir para la fuerza de los efectos y evitar una posible sobredosis (efectos secundarios psicoactivos muy fuertes que se tornan molestos).

Dosificación del CBD

Actualmente, los productos de CBD están teniendo muy buena acogida puesto es un cannabinoide con potentes propiedades medicinales que no produce efectos psicoactivos (es decir, la sensación de “colocón”)

En función del formato y vía de administración el tiempo de espera hasta notar los efectos será uno u otro. Por ejemplo:

  • Aplicación sublingual (aceites de CBD): Uno de los métodos más rápidos (entre 5 y 20 minutos), ya que pasa directamente al flujo sanguíneo al absorberse bajo la lengua.
  • Cápsulas de aceite de CBD:  Tardan más en hacer efecto en comparación con la vía sublingual, pero es una muy buena opción para quienes no les guste el sabor.  sensibles a su sabor.
  • Comestibles: Tardan bastante en alcanzar su efecto máximo (entre media hora y dos horas), pero sus efectos son duraderos.
  • Tópicos (ungüentos, Bálsamos, lociones): Se aplican sobre áreas concretas de la piel para aliviar dolores e inflamaciones.

En función de la finalidad, las dosis también pueden variar muchísimo. Por ejemplo, los consumidores suelen experimentar lo siguiente:

  • Dolor crónico: 2,5-20mg durante aproximadamente 25 días
  • Epilepsia: 200-300mg hasta 4,5 meses
  • Problemas motores relacionados con la enfermedad de Huntington: 10mg/kg durante 6 semanas
  • Trastornos del sueño: 40-160mg
  • Síntomas de la esclerosis múltiple: 2,5-120mg de THC y CBD combinados durante 2-15 semanas
  • Glaucoma: 20-40mg (dosis superiores a los 40mg podrían en realidad aumentar la presión ocular)

Fuentes: https://www.fundacion-canna.es /http://cbdnetwork.es/

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